Damián Bonari aseguró que la Provincia no quiere privatizar ni cerrar el Astillero, sino terminar con los “privilegios”

El viceministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Damián Bonari, negó que el gobierno pretenda cerrar o privatizar el Astillero Río Santiago. Sí admitió que buscan terminar con “privilegios que vienen desde hace mucho tiempo”.

Por Radio Provincia celebró el acuerdo que pudieron alcanzar con el sector tras la toma de la cartera de Economía y por mediación de la Pastoral Social a través del Arzobispo de La Plata.

“El acuerdo, más allá de la puntualidad, lo que hace es volver al camino del diálogo. Hay cosas que ya habíamos hablado” como el hecho de “darles insumos para alguna línea de producción”. El funcionario destacó que “no somos partidarios de privilegios que vienen desde hace mucho tiempo” y que por eso hicieron presentaciones ante la Justicia.

Puntualizó que, a diferencia del resto de los estatales, los empleados de Astillero “tienen 14 sueldos” porque perciben uno “asociado al concepto de vacaciones”. “El otro privilegio tiene que ver con que hay un concepto asociado a la productividad que representa el 20% del salario del personal y hace 10 años que no sale un barco del Astillero, entonces, se hace difícil asociar un concepto de productividad cuando en los hechos no lo podemos evidenciar”.

El funcionario aseguró que “en este momento el Astillero no se está produciendo prácticamente nada, tiene un presupuesto de 3.500 millones y sólo produce con sus ingresos el 1% de ese presupuesto, tiene una función de producción que no está asociada a cómo se deben hacer hoy en día este tipo de producciones”.

Bonari indicó que “les dijimos que nunca pensamos en privatizar, vender ni en despidos, pero sí, por respeto a los bonaerenses que contribuyen con sus impuestos, tenemos que rediseñar la función de producción de Astillero. Hay mano de obra calificada, podemos hacer otro tipo de cosas y pensamos en los déficits de obra pública que tenemos en la provincia, poder asociarlos a ellos”.

Según el viceministro “no conviene producir en Astillero, sería en contra del sentido común” por cuanto “tiene tecnología atrasada, con muchos años de desinversión y lo que se puede hacer en el mundo está en otra dimensión y hace que no podamos competir”.

“Evidenciamos varias irregularidades, una fuerte ausencia de controles, contratos que no son claros, lo que hicimos fue acudir a la Justicia, pusimos todas las pruebas y ahora le toca a la Justicia actuar. Creemos que no es correcto pero no está en manos nuestras”, señaló Bonari.

Seguido, sostuvo: “Queda claro que un país que tiene 70 años de déficit fiscal, no es financiable todo el tiempo. El cambio es cultural y estructural y es lo que están llevando adelante el presidente Macri y la gobernadora Vidal. Esto requiere de un trabajo con la sociedad que es difícil de definir”.

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