CEPOC considera el caso del jubilado que mató al ladrón como “homicidio agravado”

Sostienen además que la muerte de Franco Moreira “no tuvo ninguna relación con el robo”.

Claudia Cesaroni, abogada, referente del centro de estudios en política criminal y derechos humanos (CEPOC) analizó el caso de Adolfo Ríos, el jubilado que fue sorprendido por sus asaltantes y mató a uno de ellos.

“Lo que ocurrió se ve como un homiciio agravado por el uso de arma y el estado de indefensión de la víctima, porque no hay dudas de que lo que pasó es que la muerte de Moreira que no tuvo relación con el hecho anterior, de robo”, indicó a #TodoEsteRuido.

En tanto, resaltó que “lo que vemos que pasa es que hay una persona que sale rengueando, lastimada y que otra persona va y la mata. Ese es un homicidio agravado. Si una persona ingresa a nuestra casa y nos defendemos eso es legítima defensa pero acá no pasó eso. Acá la respuesta es desproporcionada a la agresión”.

Retomando su análisis a partir de las imágenes que se pueden ver por las cámaras de seguridad del municipio de Quilmes, Cesaroni sostuvo que en la sociedad circula la idea de que “hay vidas que no valen, hay una construcción mediática y política sobre este tema. La construcción del jubilado, del herrero, del carnicero, del ingeniero. Las personas que participaron en este tipo de casos se definen por su profesión, frente al delincuente”.

Por último, consideró que “Ríos es autor de un hecho horrible. Este caso fue útil para deslegitimar la idea del abuelito que se defiende. La población armada es un problema, y es hora de revisar los casos de accidentes dentro de los hogares, por eso fue muy importante el plan de desarme porque fue un intento de sacar armas legales del ámbito social. Me parece grave el discurso de que si el Estado no te defiende tenés que defenderte solo”.

A.Principe

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *