Guillermo Martínez: “El peor pecado que podés cometer en Argentina es tener un éxito literario”

El escritor y matemático habló del proceso de dejar la academia para dedicarse a escribir.

El escritor, matemático y ajedrecista Guillermo Martínez recordó su infancia en Bahía Blanca, de donde es oriundo y su familia, signada por la lectura y la escritura.

En Plegarias Atendidas con Marcelo Figueras señaló: “Mi papá era escritor, tenía más de trescientos cuentos, obras de teatro, cinco novelas, pero nunca publicó. Mi hermana leía una trilogía y me los pasaba, incluso cuando vine a estudiar a Buenos Aires le giraba dinero para que le comprara libros”.

“Crecí con la idea de las dos bibliotecas: la del realismo social y la literatura fantástica”, afirmó el autor de “Los crímenes de Alicia”; “Acerca de Roderer” y “La mujer del maestro”, entre otros libros.

Reveló, seguido, que “pensé que en algún momento iba a dedicarme a un trabajo y que la literatura iba a ser lateral, pero gané un premio a los 19 años y eso me dio la posibilidad de pensar en que en un futuro la literatura podía tener más importancia”.

 “Para asegurar de la originalidad hay que ver qué hicieron los demás (…) Era el método de Borges, el rodeaba de citas porque creía que la misma idea va a tener distintos avatares en distintas épocas y desde distintos autores”, indicó el entrevistado, al tiempo que admitió: “Nunca imaginé que iba a publicar una novela policial, había sido lector en la adolescencia, pero ese mundo había dejado de interesarme”.

“En mayo de 1993 me fui a estudiar a Inglaterra por dos años, con una beca externa del CONICET. Luego me quedé unos meses más antes de ir a otro congreso en Alemania y allí retomé mi segunda novela: La mujer del maestro”, agregó.

Martínez significó que al escribir “Crímenes Imperceptibles”, sintió que “podía dejar mi carrera de investigador para dedicarme a escribir. No dejé del todo la matemática pero sí la pesadilla del tiempo y cabeza que tenía que poner en la carrera universitaria”.

En ese marco, dijo que “los tres atributos esenciales” de la literatura son: “la originalidad de ideas, que tiene que ver con lecturas previas, tener en cuenta lo que está dicho; la resolución para que la idea brilla y el lenguaje, que es el medio. No se pueden separar esas cosas”.

“El peor pecado que se puede cometer en Argentina es tener un éxito literario, pero luego el enemigo pasa a ser otro, con un nuevo éxito”, admitió.

M. Torres

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