En ese sentido, tildó de “patético” el hecho de que se hayan “defenestrado” los programas que deben atender la violencia, y que haya casi “desaparecido” la línea 144. “Se ha desprovisto completamente de recursos a cualquiera de los programas sociales. De 49 que había, quedaron solamente dos y absolutamente subejecutados”.
Otro aspecto que repudió fue la eliminación del lenguaje inclusivo: “Fue impulsado por el ministro de Defensa, Luis Petri. Es la primera situación de patetismo”, expresó, y luego bromeó: “Menos mal que todavía no decimos ‘señora diputado’”.
La socióloga consideró que, con Javier Millei como presidente, “nuestro principal problema fue no haber visto que las cosas pasaran como un improvisto”, y aseguró que eso es algo que ella no se perdona como profesional.
De todas maneras, resaltó que tuvieron “la suerte” de que esto las “agarró” con algo “notable”: la conversión del feminismo en masas, con muchos feminismos populares. “Las últimas encuestas dicen que son las mujeres las que rechazan más a Milei”, agregó.