En contacto con Es un Montón por Radio Provinca, Sileoni indicó que tras recorrer las escuelas en Bahía Blanca, afirmó que se encontró con “mucha tristeza y dolor por la destrucción que provocó el agua”. De todos modos, valoró que “hay un optimismo extraordinario y un enorme espíritu solidario de los y las educadoras de la Provincia que le ponen el pecho a la situación”.
En este tono, el director general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires detalló que "hoy los docentes y los auxiliares padecen una afectación múltiple porque también tienen sus casas llenas de agua”. Y, a la vez, junto a los padres de los alumnos que se encuentran en la misma circunstancia, "necesitan que la escuela recupere la normalidad, porque es el mejor lugar para que los chicos estén contenidos junto a sus pares”.
Además, Alberto Sileoni precisó que hay “270 establecimientos educativos en Bahía Blanca, y en algunas zonas ya están comenzando las actividades", mientras que "estamos organizando la logística para la llegada de útiles escolares y mobiliario”. A su vez, destacó la ayuda de La Pampa y de la “enorme solidaridad de los bonaerenses”.
Asimismo, dijo que creen que “en pocos días todas las escuelas tendrán actividad escolar”. Aunque aclaró que eso no significa que cada alumno tenga a su maestra al enfrente del aula, porque eso tardará unos días más. Y señaló que luego habrá una etapa de normalidad, donde cada alumno volverá a estar en el aula con su docente.
Seguido, destacó que aspiran a que “en pocos días las escuelas vuelvan a reabrir y recibir a los chicos. Hay un trabajo muy fuerte de la gestión para poder concretarlo”. Por tal motivo, creemos que en pocos días cada escuela comenzará las clases. Además comentó que “la Provincia está de pie, dando subsidios y créditos para la compra de electrodomésticos”. Aunque cuestionó que “Nación siempre tiene una mirada más distante”.
Finalmente precisó: “Tenemos una gran cantidad de mochilas para distribuir, útiles, zapatillas y artículos de limpieza, pero tenemos que ver cuando distribuirlas en el momento justo”. A pesar de todo “la ciudad va tomando su pulso”, porque en poco tiempo “las escuelas recibirán a los niños y niñas”.