“133, mi camino hacia la verdad”, relata la historia de Daniel Enrique González, quien se convirtió en Daniel Santucho Navajas, un hombre que tuvo que luchar contra su entorno para descubrir que sus supuestos padres eran, en verdad, sus apropiadores.
En diálogo con “Napalm”, por Radio Provincia 1270, Santucho explicó que desde pequeño “no coincidía con el pensamiento e ideología que había en ese hogar. Ellos reivindicaban la dictadura y tenían ese discurso político facho. Recuerdo haber visto en TV a las Abuelas y Madres y que él las insultaba. A quien fuera mi apropiadora le pedía que entendiera y fuera empático pero hoy me parece muy hipócrita esa actitud”, aseveró.
Seguido, explicó que “en toda esa infancia y adolescencia que tuve en ese ámbito nunca dudé, pero hubo algo muy puntual que fue cuando vi la película “La Noche de los Lápices”, no me cerraba pero tampoco me hacía dudar".
Planteó que recién cuando su apropiador falleció, “mi hermana de crianza me trajo mis primeras dudas y cuando me acerqué a Abuelas me enteré de mucho más de mi historia”.
Agregó que cuando sucedió todo esto ya tenía más de 46 años. Tenía un papá y 3 hermanos y “saber que me estuvieron buscando todos estos años para poder preguntar y reconstruir mi historia fue una tremenda alegría”.
Daniel reveló que volvió al Pozo de Banfield, el lugar donde nació en cautiverio acompañado de su hermano, en la precisa fecha del cumpleaños de su madre y “sentía que era el momento para dar el paso y estar en ese lugar y recorrerlo fue duro pero estaba preparado y sentir que fue el último lugar donde estuve con mi mamá, ante la falta de una tumba, ese lugar es emocionante y muy fuerte y entender que es un milagro que yo haya nacido”.
Por último, concluyó que “la memoria la construimos entre todos y mi testimonio es para sumar argumentos sobre el daño y el dolor que causó la dictadura militar, pero también es esperanza porque me pasó que me reencontré con mi familia y que hay gente que se pone muy feliz porque mi aparición les dio esperanza. Hay que seguir construyendo memoria y no bajar los brazos”, pidió.