En diálogo con La siesta es sagrada comentó que "en la pandemia cuando empezó la cuarentena, la empresa de energías renovables para la que trabajaba empezó a andar floja en el tema de trabajo". Al bajar el nivel de producción quedó desempleada en el momento en que construía su Casa Container junto a su pareja.
"Empezamos a promocionarnos en redes sociales, de allí surgieron clientes y profundicé en mi espacio que es arquitectura", contó, al tiempo que precisó. "en pandemia la gente estaba en su casa y comenzaba a necesitar su espacio más funcional, lindo, renovado. Más allá de que era un contexto feo a mí me sirvió para tener un empujón, hoy me dedico 100% a esto", cerró.