Alejandro Olmos Gaona historiador e investigador de la deuda externa argentina aseguró que “lo que hay que tener en cuenta es que es un Gobierno de mentirosos, desde el Presidente para abajo porque niegan las evidencias”.
En contacto con “Napalm”, por Radio Provincia disparó: “Una cosa son los discursos, y otras las cifras. Y si uno va a las cifras del Ministerio de Economía, ve que en diciembre 2024 la deuda pública total era de US$ 370 mil 500 millones y el 53% era moneda extra. Y en cambio hoy la deuda -a octubre 2025- es de US$ 444 mil 600 millones”.
Seguido denunció que “hay una especie de disfraz de la deuda porque no contabiliza los intereses devengados. Es decir que se trata de adecuar las cifras al discurso, y como los periodistas no repreguntan y se quedan callados, sigue corriendo la bola. Pero la realidad es que la deuda sigue aumentando”.
Para ello, ejemplificó con las estrategias que desempolva el ministro de Economía, Luis Caputo que “no es un recién llegado” a este ámbito; dado que “fue secretario de Finanzas y ministro de Finanzas durante la primer gestión de Mauricio Macri, y después presidente del Banco Central donde nos endeudó con un bono a 100 años, y fue uno de los firmantes el Stand by con el FMI”.
En ese marco, señaló: “Los US$ 420 millones que hay que pagar hoy, tenían una tasa de interés de casi el 1%. Y para pagarla Caputo pidió prestado US$ 2.700 millones con una tasa de interés 6 puntos arriba. Esta es la lógica de Caputo, y por lo tanto todas sus especulaciones no responden a la realidad”.
El autor de “Deuda o Soberanía. Verdades ocultas sobre la dependencia” analizó que Argentina “perdió la soberanía económica hace mucho tiempo, cuando en 1976 la dictadura modificó el Código Procesal Penal Civil y Comercial porque quedo sometida invariablemente a la jurisdicción extranjera. Y no solo en las emisiones de deuda sino también en todos los contratos que celebró el Estado con grupos internacionales”.
Y, encendió luces de alarma ante este escenario porque el “Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones no es un tribunal imparcial” porque “la mayor parte de los abogados que funcionan como árbitros en estos casos han representado siempre el interés de las empresas. Y además los laudos son inapelables”.
Por ello, el entrevistado señaló que mientras se desempeñó como asesor en el Congreso Nacional preparó proyectos “para denunciar el convenio de Washington, que es el que creó el CIADI y los tratados bilaterales” porque en cualquier conflicto que allí se defina “ya sabemos como será el resultado”.
Finalmente, el especialista recordó que en la Argentina “lo que se está reciclando es una deuda espuria, que nunca nadie quiso investigar y que sirvió para comprar armamento durante la dictadura militar y realizar todo tipo de especulaciones”. Y como en los presupuestos “siempre se privilegia a los acreedores antes que la salud, la educación y los gastos corrientes estamos en un callejón sin salida cuando la deuda es imposible de pagar”.