En diálogo con ‘Una casa con diez pinos’, dijo que vio “mucha gente suelta, y me parece que es un dato interesante”. Seguido, describió “un fenómeno ritual” en la movilización, ya que “el ritual tiene algo de llevarte a un acto de entusiasmo, la propia música y nunca es ajeno el estado de felicidad. Por supuesto que existe la angustia, ¿pero cómo no te vas a poner contento cuando estás con miles de personas que piensan como vos?”.
Luego afirmó que el descontento popular con el gobierno de Milei se incrementa a pesar de que “continuamente veo una población que recibe del otro lado incitaciones a la esperanza, cuando dicen que ‘en los próximos 18 meses se verá lo mejor’. Me parece que se está tomando conciencia de que este modelo es un disparate: a lo que tiende es a bajar la inflación -cosa que no ha podido- evitando todo gasto del Estado, des financiandolo, con la idea de que si el Estado no gasta la cosa va a cambiar. No solo no cambia, sino que genera una catástrofe y lo de la universidad es un ejemplo claro”.
“Milei ha creado un personaje y a los personajes no les pedimos que diga verdades, sino que sean creíbles. Tiene algo de impredecible, habla muy rápido y hace afirmaciones taxativas aunque sean disparates”, concluyó.
