En diálogo con El Repaso, el economista y presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas (FISIP), Julio Gambina, analizó el impacto de esta iniciativa y cuestionó a quiénes beneficia realmente este sistema de concesiones. En ese sentido, dijo que "Argentina hace rato que no es destino de inversiones externas", y recordó que “durante el gobierno de Macri se esperaba una lluvia de inversiones y eso no llegó nunca, Argentina está fuera del radar”.
Seguido, agregó que “para que esas inversiones externas lleguen, se ofrecieron concesiones fiscales fenomenales, por eso el RIGI ya tiene unas autorizaciones bastante importantes que todavía no se materializan; son inversiones autorizadas, pero que todavía no han desembarcado".
El economista explicó que el Ejecutivo busca desesperadamente estos fondos antes de que finalice su mandato como base para cimentar una posible reelección. En ese escenario “con el Super RIGI intentan que vengan inversiones externas para desarrollar proyectos de industrialización de lo que hoy es la producción y exportación de bienes primarios", detalló, ejemplificando casos como el litio, el gas y el petróleo no convencional.
Sin embargo, Gambina advirtió que este proceso de "industrialización" no está pensado para el bienestar de la población local, sino para el abastecimiento global, marcando una ruptura total con los modelos históricos del país.
"El Gobierno está destruyendo la industria tradicional, preferentemente vinculada al mercado interno, y lo que están pensando es una lógica de nueva industrialización", alertó el presidente de FISIP. A diferencia de los procesos de las décadas de 1930 o 1950 —basados en una lógica desarrollista para el consumo de los propios argentinos—, el modelo actual replica el esquema de los commodities, como la soja.
Uno de los puntos más críticos señalados por el especialista radica en las facilidades que se le otorgan a las corporaciones para retirar sus ganancias del territorio nacional, respondiendo puramente a la lógica capitalista. "El inversor ¿qué quiere? Invertir, explotar, producir, vender y el excedente que obtiene y llevárselo cuando quiera. En el capitalismo no se invierte para satisfacer necesidades, sino para ganar", concluyó.