La ingeniera agrónoma Aylin Gollo, titular de la Chacra Experimental de Mercedes, destacó el impacto que tuvo la incorporación del laboratorio de cultivos de tejido vegetal en 2021, considerado un hito para la región.
“Fue una revolución para nosotros y también en la zona. Había que mostrar a los productores qué era esto. Empezamos a educarnos sobre esta tecnología y sus beneficios”, explicó.
Gollo aclaró que en el laboratorio no se realiza mejoramiento genético, sino que se trabaja en el marco de un programa de rescate genético de distintas especies. “La otra posibilidad es el escalado productivo en gran volumen de plantas con una calidad sanitaria superior a lo que el productor está acostumbrado”, señaló.
La técnica aplicada permite clonar plantas y obtener ejemplares más vigorosos y resistentes. “Lo que intentamos hacer con este tipo de tecnología es escalar en menos tiempo y con menores riesgos los cultivos. Podemos sacar una planta igual a la que se trae, pero con una especie de rejuvenecimiento de la genética que se traduce en plantas más sanas y con mejor comportamiento”, detalló.
Con esta innovación, la Chacra Experimental busca posicionarse como referente en el uso de biotecnología aplicada al agro, ofreciendo soluciones concretas para productores de la región y abriendo nuevas perspectivas para el desarrollo sustentable.