En diálogo con La Siesta es Sagrada dijo que “esta es una fecha donde podemos festejar el compromiso diario con esta vocación” y que suelen organizar encuentros con la familia y compañeros con meriendas o toque de sirena “para conmemorar no solo nuestro día, sino para recordar a los compañeros que perdimos en Berisso y otros que ya no están”.
Luego explicó que incluso en sus actividades laborales remuneradas “estamos siempre alertas y al servicio de la comunidad”. López Fariña, que es odontóloga y docente en la universidad, dijo que “suena la sirena y el deber nos llama, en ese momento, dejamos nuestra familia, hijos o el trabajo para atender esa emergencia y ayudar a quienes nos necesitan”.
Seguido, aclaró que “no cobramos y a veces hasta tenemos que poner plata nosotros para reponer alguna cosa que se rompa”, y recordó que “en pandemia teníamos que ir a pedir plata con una latita a la estación de servicio y organizar polladas para recaudar dinero y garantizar el funcionamiento del cuartel”.
Finalmente, consideró que “es muy importante para nosotros la ayuda porque realmente muchas veces la remamos en dulce de leche” y recomendó “chequear, porque nunca falta el avivado” que quiere aprovecharse de la buena fé de la gente.