Por Radio Provincia, afirmó: “El golpe me pegó y estuve un tiempo sin poder reaccionar demasiado. Luego llamé a varios amigos queridos muy relacionados a Los Redondos para tratar de explicar lo inexplicable”.
“A medida que pasan los días, como se dice vulgarmente, empiezan a caerte las fichas. Lo que está pasando es impresionante”, señaló Gillespi.
Con el Indio “compartíamos una forma de ver el rock y había cierta amabilidad entre las bandas. Puede estar en varios conciertos viendo un poco la familia de Los Redondos. Tuve la suerte de que me invitara a un concierto en Tandil, cuando anunció lo del Parkinson. Estuve con Vir y con su hijo. Es de los artistas puros de verdad, que hasta el último día están tratando de superarse, pese a lo que le pasaba”.
“Lo hablaba mucho con Marcelo Figueras, que siempre tuvo el privilegio de gozar de la amistad del Indio y me tenía al tanto de sus travesuras”, expresó.