La comunidad docente, no docente y familias de los colegios dependientes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) presentaron un petitorio ante la Corte Suprema de Justicia con el objetivo de exigir el cumplimiento de las normativas de financiamiento.
En diálogo con No Mientan Más, Gómez Meza comentó que el conflicto comenzó "hace más de 2 años, desde que asumió este Gobierno porque congeló los salarios y las transferencias del Estado a las universidades”. En ese marco, “venimos reclamando y obviamente apoyando el reclamo de los docentes y no docentes".
A diferencia de las facultades de la UNLP, la dinámica de los colegios secundarios presenta ciertas limitaciones operativas para realizar actividades como clases públicas, debido a la minoridad de los alumnos y las responsabilidades institucionales. Sin embargo, los centros de estudiantes han encontrado alternativas para visibilizar el conflicto tanto dentro como fuera de las aulas, mediante abrazos simbólicos a los edificios, marchas de antorchas y movilizaciones federales.
"Siempre apoyamos la lucha de los docentes y no docentes haciendo movidas. Ya sea pequeñas como llevar la discusión a las aulas, o con abrazos a los colegios para también visualizar el tema en la sociedad”, expresó.
Respecto al reciente acuerdo salarial alcanzado esta semana en el sector universitario, la postura estudiantil se mantiene cauta y alineada con el descontento de los sectores trabajadores. Gómez Meza señaló que el entendimiento se dio en plazos muy ajustados y sin el tiempo suficiente para ser debatido en asambleas por la totalidad de los gremios.
"Entiendo que hay muchos docentes y no docentes que no están conformes con el acuerdo” y que también “se firmó con muy poco tiempo", afirmó. Si bien reconoció que la paritaria representa "una ayuda al bolsillo" y reabre los canales de negociación, advirtió que las cifras acordadas quedan muy por debajo de las necesidades reales y de lo establecido por las leyes de financiamiento vigentes.
"Entiendo que no hay que bajar las banderas de la lucha principal, que es conseguir la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario” que plantea “un 54%” y con lo que ofreció el Gobierno (21,3% en julio y un 3% para octubre), es menos de la mitad", concluyó.