En diálogo con Radio Provincia, el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Matías Moreno, recordó a Taty Almeida como una de las figuras fundamentales en la construcción de la memoria colectiva y la defensa de los derechos humanos en la Argentina.
"Cuando hablamos de las Madres hablamos de la vida", afirmó el funcionario y militante de Hijos, al tiempo que destacó la dimensión colectiva de su legado. "Recordar a Taty es hacerlo desde ese lugar. Son referentes. En particular, Taty tenía un espíritu muy jovial y positivo y nos acompañó en la militancia para poder llegar a los jóvenes", señaló.
Moreno subrayó además la trayectoria militante de Almeida y de toda una generación comprometida con la transformación social. "Hay que rescatar la condición de militante de la generación de los '60 y '70 que puso en juego el valor más preciado en pos de un proyecto colectivo. Cuánto de la democracia se perfeccionó gracias a la militancia de estas mujeres", reflexionó.
En ese sentido, remarcó el valor simbólico que adquirió el pañuelo blanco como emblema de la lucha por los derechos humanos. "Taty hablaba de la verdadera reserva moral de nuestro país. Ese pañuelo es un símbolo y en la plaza del pueblo más remoto de la Argentina hay un pañuelo pintado. Ese símbolo perdurará por la lucha de Taty y de las Madres de Plaza de Mayo", sostuvo.
Por último, el subsecretario hizo referencia al legado que deja la histórica dirigente y destacó la vigencia del consenso democrático construido alrededor de la memoria, la verdad y la justicia. "Las grandes movilizaciones de la sociedad en el marco de los 50 años del golpe demostraron que la mayoría reafirmó el Nunca Más en las plazas de nuestro país. El repudio a la última dictadura es la fortaleza del Nunca Más y eso se lo debemos a las Madres, a las organizaciones de derechos humanos y a decisiones políticas que se tomaron en su momento de gobiernos que luchan por memoria, verdad y justicia", concluyó.