El fotógrafo que acompañó durante el último año a Taty Almeida en distintas actividades públicas y familiares recordó a la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora como una mujer de una energía inagotable, profundamente comprometida con las causas sociales y con una enorme dedicación hacia su familia.
Guido Piotrkowski: “me abrieron las puertas porque son una familia hermosa y estoy agradecido por eso”, destacó al recordar el vínculo que construyó con Almeida y su entorno durante el trabajo de registro fotográfico que realizó junto a ella.
Según relató, la referente de derechos humanos mantuvo intacto su compromiso militante “hasta el último día de este año que la estaba siguiendo era una persona con una vitalidad incansable, yendo a todos lados con tiempo para su familia, la militancia y los amigos”, señaló.
El fotógrafo confesó que la figura de Taty lo impactó desde el primer momento: “me conmovió y me atrapó ese personaje tan noble y hermoso”, afirmó. Y agregó que, a medida que fue conociéndola más de cerca, descubrió aspectos menos conocidos de su personalidad: “Cuando te acercás al personaje empezás a descubrir otras facetas”.
Entre esas historias, recordó un gesto solidario que reflejaba el modo en que Almeida entendía la militancia cotidiana. “En un cumpleaños pidió que no le llevaran regalos y, en su lugar, que llevaran cosas para el colegio y para repartir entre los chicos”, contó.
También destacó el lugar central que ocupaba la familia en su vida. “Taty era una persona muy apegada a su familia, con un tiempo precioso para sus nietos, y a pesar de eso la veías en todos lados”, expresó.
El fotógrafo remarcó que el recuerdo de su hijo Alejandro, secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar, estuvo siempre presente. En ese sentido, relató que Almeida impulsó con entusiasmo la publicación de escritos inéditos de su hijo. “Ella encontró unas poesías, que son una despedida adelantada de Alejandro, y quería ir a todos lados a presentar ese libro que logró editar”, explicó.
Piotrkowski también remarcó la satisfacción que le generaban los reconocimientos recibidos por su trayectoria. “Ella estaba muy agradecida con el Honoris Causa que le otorgó la UBA”, señaló.
Respecto de la coyuntura política, recordó que Almeida manifestaba una fuerte preocupación por las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei y que solía expresar públicamente sus críticas.
Por último, destacó el afecto con el que la referente valoraba el trabajo fotográfico realizado junto a ella. “Le gustaban mucho las fotos que habíamos hecho y me agradecía siempre”, recordó.
Las imágenes difundidas en redes sociales durante los últimos meses reflejan justamente esa faceta que quienes la conocieron destacan: una mujer activa, cercana y comprometida, que convirtió el dolor en lucha colectiva y que dejó una huella imborrable en la defensa de los derechos humanos.”Recordemosla vital, hermosa y luchadora”, concluyó el fotógrafo.