En comunicación con “El Repaso”, por Radio Provincia, el director de la consultora Monitor Digital dijo que la salida de Adorni “no beneficia ni perjudica, descomprime, porque la crisis reputacional que infringió en la imagen del gobierno fue muy importante, no solamente por la intensidad, sino por la persistencia. No aflojó prácticamente en ningún momento y cuando perdía vigencia, retrocedía y volvía a tomar impulso y con más fuerza”.
Diego Corbalán agregó que “se transformó en un problema crónico para el gobierno, que solamente podía tener solución si se corría el factor de conflicto que era el propio Adorni”.
Luego consideró que “hubiera sido bueno que renuncie apenas estalló el escándalo, pero no es parte de la cultura política argentina. No fue un hábito en el kirchnerismo, lo fue en algunos casos durante el macrismo. La opinión pública le bajo el martillo, pero el propio Milei se obstinó en sostenerlo en el cargo y terminó transformándose en un problema. Salir de esta crisis le va a costar muchísimo”.
El entrevistado explicó que “Milei es una suerte de dique de contención del oficialismo. Es como el pararrayos que tiene el mundo libertario. Contiene mucho mejor las crisis, suele salir mejor parado en estos debates públicos. El problema es que, en este último trimestre, empezaba a sufrir al compás del propio gobierno. El dique de contención se empezó a romper y su reputación personal como figura política, no como presidente de la nación, también se estaba empezando a romper”.
A su vez, expresó que a Adorni “le pasa lo que le pasó a Alberto Fernández que entró en el proceso de ‘memificación’, se convirtió en un ‘meme’ y hoy por hoy convertirte en un meme es la peor de las conclusiones para una carrera política”.
Consultado sobre si lo puede ayudar la victimización, Corbalán sentenció: “nada suma, ya está, el partido está terminado”.