En contacto con Radio Provincia, Lorena Di Giano brindo detalles sobre la campaña que encara la Fundación GEP para rechazar y resistir el acuerdo firmado entre el Estado argentino y el norteamericano en materia de política sanitaria porque perjudica a los pacientes y “desfavorece a las obras sociales, prepagas y programas de provisión gratuita de medicamentos”, por el aumento en los precios y también afecta la producción nacional con el tema de las patentes.
La iniciativa se conoce como “Un escudo para la salud” y busca alertar sobre la pérdida de soberanía en materia sanitaria. “Estamos muy preocupados. Es un cambio de 180° en la normativa que veníamos teniendo como país en materia de salud pública”, subrayó.
Di Giano explicó, que la política nacional utilizada hasta ahora “no permitía patentar cualquier medicamento, pero había algunas solicitudes y ahora con el cambio de reglas de juego se podrá” generando que muchas drogas aumenten exponencialmente su valor.
Seguido enfatizó que el acuerdo “cambia una normativa que protegía a la salud. Y eso luego será muy difícil de revertir porque “si perdés la soberanía con un país que es una potencia, como Estados Unidos, después es muy difícil salirse, Eso es lo que estamos alertando. (...)Los cambios impulsados son una bomba de tiempo que van a explotar en un par de años”.
Asimismo, resaltó que este pacto se realiza “a pedido de Estados Unidos” y condenó que “el Gobierno esté aceptando un acuerdo de comercio recíproco, que de recíproco no tiene nada, porque más del 90% de las obligaciones están sobre Argentina”.
Di Giano agregó que si bien el acuerdo con “EEUU ya está firmado, va a ingresar al Congreso” y la campaña va dirigida a pedirle a “los legisladores que lo rechacen” porque no sólo los pacientes se verán afectados, sino también el sector industrial nacional.
En ese marco detalló que los primeros sentirán el impacto porque las drogas costarán más caras como consecuencia de que “Milei nos está llevando a una situación monopólica, y encima son empresas extranjeras” . Y los segundos “porque la preferencia a algunas patentes bloquean la producción en el sector industrial nacional tanto privada como pública. Y “Muchas empresas locales se verán perjudicadas y tendrán que sacar medicamentos del mercado”, enfatizó.