En diálogo con El Repaso, al ser consultado sobre los discursos oficiales de la fecha y la situación social del país, el sacerdote manifestó que "hubo un tiempo en que nos decían que teníamos que ser una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana. Hoy nos dicen que la justicia social es un robo, que estamos sometidos a Estados Unidos y que el Fondo Monetario Internacional es la primera y única deuda que tenemos que pagar."
En ese sentido, fue tajante sobre los festejos oficiales: "Celebrar hoy el 9 de Julio es casi como ver flamear la bandera sobre las ruinas, como decía la compañera Evita", y disparó: “Si vos ves que el 20 de Junio, Día de la Bandera, flamea la bandera yanqui en el Obelisco también, hay que sacarlos a patadas. Es así de fácil".
Seguido, consideró que “la gente en general está anestesiada” pero que “ algo hay que hacer porque hay cosas que no se pueden tolerar” ya que “Argentina, por primera vez después de años, tiene el mayor índice de muertes violentas por suicidios. ¿Dónde se vio eso en un país que, teóricamente, éramos un país feliz?".
Al evaluar el rol actual de la Iglesia Católica frente a la crisis, opinó que “en general tiene una particular mediocridad, no hay una militancia activa", y comparó la situación con los años noventa, cuando se justificaban ciertas políticas diciendo que el único problema era la corrupción: "No, el problema es el modelo", diferenció.
Finalmente, el referente social apuntó sus dardos hacia la dirigencia política que debe estructurar una alternativa, remarcando que la crisis actual golpea con dureza a los sectores vulnerables: "La dirigencia política opositora no le está dando respuesta a las necesidades de la gente. Yo no espero absolutamente nada de este gobierno, y entonces esperaría que la dirigencia política opositora recuerde que primero la Patria, después el movimiento y por último las personas."