Isaak Rudnik, director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana informo que en Argentina se compran “menos productos y de peor calidad” porque hay que pagar deuda contraída y hay gastos corrientes que son ineludibles. “Entonces, paradójicamente el ajuste viene por el lado de los alimentos. Y como consecuencia hay un montón de familias de clase media-baja que entran en inseguridad alimentaria”, analizó.
Un estudio que realizó el ISEPCi registra un deterioro en la alimentación de la población producto de los importantes aumentos de precios en la canasta básica y alerta que la situación de las familias se complica, cada vez más, por el creciente endeudamiento.
En contacto con Radio Provincia, Rudnik detalló que el relevamiento abarcó los productos que “cubren los nutrientes más importantes para una familia”. Y alertó que lo que “no está mostrando el valor de las canastas básicas es el tema del endeudamiento que adquirió una presencia dominante en el presupuesto de las familias producto de que no llegan a fin de mes”.
Seguido señaló que si bien “esto viene de hace tiempo en los últimos años ha cronificado un 42% de malnutrición, sobre todo en los sectores más desposeídos” y destacó que en muchos casos “hay productos, como los alimentos, el transporte o las tarifas que aumentan por encima de la inflación y eso obliga a las familias a endeudarse, a partir del fiado o de préstamos no bancarios”.
Asimismo, agregó que “hay una estimación donde 6 o 7 millones de personas están endeudadas y a su vez hay una morosidad que está por encima del 10 ó 12%” y eso te da un número alto de familias que están en una situación cada vez más complicada, porque la deuda se convierte en una bola de nieve que no deja de crecer”.