En charla con Radio Provincia, Romero explicó que el motorhome apareció estacionado durante varios días frente al hotel Origin de Kansas City, el búnker elegido por la selección nacional para su primera etapa. Al respecto dijo que “fue una locura, porque mi sueño era pintar las rutas de Estados Unidos de celeste y blanco y creo que lo logré”.
Asimismo, el argentino que vive en EE.UU detalló que “muero por tocar el bombo y que me lo firme Messi. Tuve una enfermedad a los 33 años y eso me cambió. Ahora vivo el día a día”. Al tiempo que precisó que “cuando empecé el viaje, hice la ruta interestatal de Nueva York hacia Kansas".
En este tono, Hernán Romero puntualizó: “Desde el primer día dije que la final la jugábamos en Nueva York. Estuve 10 días en el hotel de los jugadores en Kansas” añadió.
Finalmente explicó que ayudó a muchos argentinos que viajan a ver a la selección y comentó que cada viaje le cuesta “800 dólares sólo para el combustible”.