En diálogo con La Siesta es Sagrada comentó que hace 20 años que vienen trabajando problemas sobre la tierra y agropecuarios en la Argentina junto al CONICET. Al producirse el triunfo electoral de La Libertad Avanza en octubre de 2025, el ex vocero presidencial Manuel Adorni (que debió renunciar abrumado por los casos de corrupción que lo llevaron a incrementar su patrimonio en tiempo récord), anunció un cambio en la ley de manejo de fuego y el de la propiedad de la tierra rural.
“Nosotros veníamos haciendo pedidos de información pública al Gobierno, como hacen los periodistas en general, para tener conocimiento de cuál era el grado de extranjerización de la tierra. A partir de la sanción de la ley en 2011 —la que por ahora, por suerte, está vigente—, existe un Registro Nacional de Tierras Rurales que concentra toda la información de las provincias en términos de transacción y de nacionalidad de los capitales que compran esas tierras. Entonces era posible conocer el mapa del país”, explicó Volkind. “El Gobierno nos entregó un archivo Excel en donde estaba provincia por provincia y departamento por departamento cuál era la cantidad de tierra que poseían capitales extranjeros, en qué departamento y de qué nacionalidad eran. No el nombre de la persona o de la empresa, pero por lo menos sí la nacionalidad”, agregó.
Al procesar esa base de datos, “nos empezamos a encontrar con elementos realmente más que preocupantes que entendíamos que era fundamental que fueran de público conocimiento, porque sobre todo venía un proyecto de ley que impulsaba el Ejecutivo nacional que iba a profundizar el grado de extranjerización de la tierra en nuestro país, que ya era muy elevado”, apuntó.
“Lo que nosotros recibimos es una información precaria, y es el piso”, precisó. “Estamos absolutamente convencidos de que las 13.200.000 hectáreas que registramos a partir de esta información pública entregada es el piso de la tierra que está extranjerizada en nuestro país. Es el equivalente, como venimos repitiendo hace unos meses, a la superficie completa de la provincia de Santa Fe o, por ejemplo, a la superficie completa de Inglaterra, para tomar un caso de un país europeo. O sea, una barbaridad”, concluyó.