En diálogo con El Repaso, explicó que “las redes sociales como en el caso de Instagram o Tik Tok, están diseñadas para que grandes y chicos pasemos la mayor cantidad tiempo en la aplicación. Los algoritmos están generados para generar adicción en las personas que los usan”. Seguido, precisó que “cualquier aplicación parece que es gratuita, pero el precio lo paga cada usuario con su propia información que las plataformas deciden comercializar”.
“Cuánto más tiempo pasa una persona en una red social, más información tiene la red social de cada persona, y más empresas que se interesen en comprar información sobre nosotros, y esto afecta especialmente en el público adolescente, porque el tiempo que pasan frente a las pantallas es mucho mayor al que pasa un adulto”.
Además, “el adolescente está en un proceso de construcción de identidad y por lo tanto sufre una mayor vulnerabilidad. Los adolescentes se conectan a cualquier hora y por mucho tiempo. Lamentablemente en todo el mundo reciben el celular a una edad más temprana”.
“Respecto al anuncio de restricciones para usuarios menores de 18 años por parte de la empresa Meta, que dispone un límite de dos horas diarias de uso y un bloqueo nocturno de las plataformas, consideró que “todo lo que se pueda usar de control parental está muy bien, pero nada reemplaza el diálogo familiar”.
Finalmente, coincidió con la posición de UNESCO que propone para todas las escuelas del mundo incorporar como materia ‘Ciudadanía digital’, que permite a los estudiantes tener una actitud reflexiva y crítica, pensar las tecnologías antes de usarlas”, concluyó.