Carlos Timoteo Griguol apodado “El Viejo”, “El Maestro” nació en Las Palmas, provincia de Córdoba el 4 de septiembre de 1934. “Timo” como también se lo llamó cariñosamente, falleció el 6 de mayo de 2021.
Es uno de los técnicos que dejó huella por cada club que pasó. Como jugador debutó en Atlanta en 1957, club que compartió con el gran Osvaldo Zubeldía como entrenador y mentor.
Como DT comenzó dirigiendo a los juveniles de Rosario Central y se hizo cargo del primer equipo en 1973. Luego dirigió en México y a su vuelta se hizo cargo del equipo de Kimberley (Mar del Plata) para recalar en el mítico Ferro en 1980. Su etapa en el Verde fue histórica al consagrarse campeón invicto del Torneo Nacional de 1982, campeón del Nacional de 1984 y subcampeón del Metropolitano del mismo año.
En Gimnasia y Esgrima La Plata llegó en 1994 y consiguió tres subcampeonatos (Clausura 1995, Clausura 1996 y Apertura 1998). En el Lobo platense dirigió en tres etapas, las otras dos fueron 2000/01 y 2003/04. El club lo designó socio honorario en reconocimiento a su trabajo y el cariño enorme de los Triperos.
Darío Cavallo es cordobés y comparte lazos de sangre con el gran Timoteo. Debutó en primera en 1996, como mediocampista en GELP, bajo la directiva del “Viejo”.
Recordó en el Deportivo 1270 aquellos momentos compartidos en el Lobo y definió la persona que fue “Timo”. “En primer lugar fue mi tío, fue una persona muy humilde, muy sencilla, amigo de sus amigos y sobre todo muy generoso”.
Qué distinguía a Griguol como entrenador.
“Era muy analítico, muy metódico, en ese aspecto le sacaba ventaja a todos. Hoy por hoy el trabajo está dividido en varias partes en un cuerpo técnico, en cambio Timoteo sabía hacerlo él solo, por ejemplo entrenar arqueros, video analista con dos doble casetera en su casa donde editaba los videos que mostraba a los jugadores, etc. También viajaba constantemente a Europa a ver las metodologías de entrenamiento y que luego aplicaba con nosotros”.
“Siempre fue exitoso, comenzando por Rosario Central donde fue campeón, luego su brillante paso por Ferro y otros clubes que trabajó donde, sin dudas, habla de su grandeza como entrenador y persona. El “Gimnasia de Timoteo” vendió más de 10 jugadores en sumas millonarias a Europa, sin pasar por los clubes grandes de Argentina, excepto los Barros Schelotto que fueron a Boca Juniors”.
Han cambiado algunas cuestiones en los equipos de primera de antes con respecto a los de ahora.
“En la actualidad los jugadores juegan 10 partidos y se van. En nuestra época los tiempos eran distintos, habitaban futbolistas como Troglio, el Beto Márcico, el “Colo” Sava, Germán Re que seguían jugando, en su vuelta al club, con alta calidad. Muchos elegían venir porque el club era exitoso y la metodología de entrenamiento era buena comandada por un “Maestro” y un equipo excepcional. El legado que dejó “El Viejo” es que todos fuimos mejores bajos sus órdenes”.
“Su humildad era tanta que hasta se ocupaba del sembrado y cuidado de las canchas ayudando a los cancheros. Todo esto habla de la grandeza con la que se manejaba y eso es el legado que nos dejó a todos los que compartimos momentos con él y tratamos de replicar desde el lugar donde estamos”.