En diálogo con Radio Provincia afirmó: “Me cuesta verlo como algo inteligente, sí lo veo como algo muy cínico, porque la reivindicación de Malvinas en boca de un presidente como Milei está en las antípodas de lo que significa una causa popular como ésta”.
“Lo que me genera un malestar muy grande es que nos comemos de vuelta la curva del ’82. Me parece muy complejo pensar que -como la causa está por encima de todo-, se avala cualquier cosa”, aseveró el investigador.
No obstante, aclaró que “no estoy haciendo una analogía entre Milei y Galtieri en términos de tipo de gobierno, sino en términos de poner límites en métodos y fines, eso sí me preocupa”.
Seguido, opinó que “las islas están más lejos de una recuperación efectiva desde el ’82, allí empezó lo complicado del asunto, porque reconocemos a quienes combatieron en Malvinas, están en el corazón popular, pero objetivamente, la derrota militar que se produjo en ese momento –a partir de un intento de forzar la negociación por parte de un golpe de mano de los militares-, las alejó en términos de que Argentina venía haciendo un trabajo logístico y diplomático muy prolijo de acercamiento y construcción de vínculos de todo tipo con las islas”.
Tras ello “hubo idas y venidas retóricas y ahora este salto que tensa la cuerda de un modo innecesario y ridículo en términos de política exterior y me preocupa que eventualmente le pueda dar algún tipo de rédito interno”, enfatizó el entrevistado.
En ese marco, subrayó: “Cuando digo que me cuesta creerle al Presidente” es porque “pienso que el gobierno de Milei en general es una extensión de los avances estadounidenses sobre la región en general y sobre Argentina en particular”. “Este acto, que es para la tribuna interna, es un acto electoral, porque Milei lanzó la campaña con esta cadena nacional”.
En esa línea, advirtió que “suponiendo que hubiera un apoyo de Estados Unidos a la Argentina, esas cosas nunca son gratuitas” y añadió: “Yo particularmente no tomo en serio este apoyo estadounidense al reclamo argentino. Lo que creo que vemos es un uso de Estados Unidos del reclamo argentino para apretar a Inglaterra por otra cosa”.
“El problema es que Milei anunció una cantidad de cosas pero él es el accidente, porque lamentablemente como en otros aspectos” lo que está aconteciendo es “la disolución del Estado nacional. Es muy difícil pensar que un proyecto antinacional que se dedica a desmantelar el Estado, pueda sostener una causa nacional”.