Chávez Molina explicó que el informe publicado por el INDEC en julio de 2026 contempla la evolución salarial durante los primeros seis meses del año y reúne los ingresos de asalariados formales e informales, trabajadores independientes y cuentapropistas. En ese marco, señaló que mientras los salarios del sector privado registrado crecieron 29,6% interanual frente a una inflación del 33,5%, los del sector público aumentaron 30,1% y los ingresos de los trabajadores no registrados alcanzaron una suba del 59,5%.
Sin embargo, el especialista advirtió que el incremento porcentual de los salarios informales no implica que hayan alcanzado el nivel de ingresos de los trabajadores registrados. “Los salarios informales le ganaron a la inflación en más de 60%”, había señalado Milei, pero Chávez Molina remarcó que al observar los valores absolutos persiste una marcada brecha entre ambos sectores.
En el comercio, uno de los sectores que concentra una importante cantidad de trabajadores, el salario formal alcanza en promedio $1.323.000 y cubre cerca del 95% de una canasta básica estimada en $1.400.000. En cambio, el salario informal se ubica en torno a los $679.000, equivalente al 49% de esa canasta. “No logra comprar la mitad de la canasta básica”, sostuvo.
Una situación similar se observa en la construcción: mientras el trabajador formal percibe alrededor de $1.305.000, el ingreso informal ronda los $755.000, equivalente al 54% del valor de la canasta básica. Chávez Molina destacó que comercio, construcción, industria manufacturera y alojamiento y comidas concentran aproximadamente el 45% de los ocupados del país.
En ese sentido, concluyó que, pese al crecimiento registrado en términos porcentuales, “los trabajadores informales están absolutamente abajo de los formales” y remarcó que se trata de datos oficiales publicados por el INDEC.