En contacto con Radio Provincia, Rodrigo Morabito, juez de la Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca consideró que el nuevo Régimen Penal Juvenil impulsado desde Nación “es regresivo porque baja la edad de punibilidad a 14 años”. Y ponderó lo que hizo la Jueza Marta Elba Pascual que si bien “no la declaró inconstitucional o inaplicable la norma, la suspendió por dos meses hasta que se acondicionen los lugares donde van a alojar a los chicos entre los 14 y 18 años porque esos lugares deben reunir ciertas condiciones".
La justicia bonaerense suspendió por un plazo de 60 días la puesta en marcha del nuevo Régimen Penal Juvenil promovido por Nación. La jueza Marta Elba Pascual hizo lugar a un habeas corpus preventivo colectivo presentado por la Federación Familia Grande Hogar de Cristo, que representa a adolescentes menores de edad privados de su libertad. Asimismo se ordenó una nueva audiencia para el 16 de septiembre.
En ese marco, Morabito retomó las expresiones públicas del gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro que calificó la decisión de la justicia bonaerense como “garantismo bobo” y las consideró “declaraciones mediáticas” que “no resisten el menor análisis si se discuten frente a frente”. Además, reflexionó: “Qué pena, la verdad; porque las garantías constitucionales rigen para todos los ciudadanos (hayan cometido delitos o no)”.
Asimismo, explicó que “el garantismo es una teoría desarrollada por Luigi Ferrajoli uno de los especialistas más reconocidos del mundo y no tiene nada que ver con benevolencia, romantizar el delito o victimizar a las personas que delinquen sino que con el respeto irrestricto de las garantías constitucionales que se encuentran expresadas en nuestra carta magna”.
Sin embargo, “en Argentina algunos políticos o sectores han demonizado” el modelo garantista porque “lo consideran una falta de respeto y lo asocian con jueces que perdonan a los que delinquen. Pero no es en absoluto así”.
Seguido informó que “el delito adolescente en Argentina ya era bajo” y sólo representaba “el 4% del total -y de ahí hay que ver los que cometían delitos por debajo de la edad punible-”. Y aclaró que pese a eso “todos estábamos de acuerdo en cambiar el Régimen Penal Juvenil” porque “era anacrónico y venía de la época de la Dictadura”.
Pero, lamentó el cambio de paradigma en la materia porque antes “lo que pasa es que el legislador, a determinada edad, había renunciado a castigarlo penalmente, pero eso no significaba que no hubiera intervención estatal. De hecho, la había antes de sancionada esta norma. Lo que no había era una respuesta penal”. Y por lo tanto consideró que el sistema que se reemplaza “establecía políticas más beneficiosas que lo que establece la nueva ley que claramente es punitivista”.