En diálogo con El Repaso, explicó que “se está viendo a nivel mundial el problema de la ludopatía, solo que algunos países ya lo están controlando”, y agregó que “después de los primeros años de la legalización de las apuestas online en Europa, los primeros que se enfermaron fueron los jóvenes. El circuito es el mismo, siempre son estos la primera población que apuesta”.
En ese sentido, aclaró que “es conveniente llamarlo apuesta más que ‘juego’, porque justamente ahí no hay algo lúdico, sino que se trata de alguien que no puede parar de perder. La ludopatía es una adicción como el alcoholismo, el tabaquismo, la marihuana y la cocaína, sólo que es nueva, más del siglo XXI emparentadas a las redes de comunicación y al consumo”.
Seguido, acotó que “en un contexto donde hay un mercado que te empuja locamente y los paradigmas de esta época de volverse millonario en poco tiempo sin esfuerzo, tener a mano el casino es como una granada”. Por lo tanto, consideró que la definición del presidente de Brasil Lula Da Silva de prohibir las apuestas online “fue una decisión de mucho coraje porque viene a patear el tablero”.
Entre las consecuencias que acarrea la adicción, mencionó que muchas personas endeudadas deciden suicidarse “porque a veces el adicto al juego no resisten la presión de prestamistas que lo persiguen o encuentran la solución de desaparecer del mapa”.
Respecto a las posibilidades de combatir el flagelo, mencionó que “en otros países no prohibieron las apuestas online, pero decidieron que las publicidades sean de noche y no de día, prohibieron los bonos de bienvenida, y está prohibido que los deportistas de élite hablan publicidades de apuestas”. Sin embargo, lamentó que en Argentina “durante 2024 se logró una media sanción del proyecto para regular las apuestas online, estamos terminando 2026 no se trató, y este año tuvimos el Mundial donde se registró un alto índice. Es dramática la cantidad de personas que están internadas y necesitan tratamiento, no es un chiste”, cerró.
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