En diálogo con Radio Provincia, el economista Ricardo Aronskind analizó la actualidad del modelo económico y advirtió sobre el deterioro del empleo formal, el crecimiento de actividades laborales precarias y la falta de respuestas económicas. Además, señaló los riesgos que enfrenta el Gobierno ante la incertidumbre financiera.
En relación con el mercado laboral, sostuvo que las estadísticas de los organismos públicos muestran “la destrucción de empleos formales” que están siendo reemplazados por trabajos de menor calidad. Entre los sectores más afectados, mencionó el transporte y la distribución de mercadería, donde, según explicó, los trabajadores perciben salarios más bajos y existe una fuerte saturación de la actividad.
Para explicar este fenómeno, Aronskind trazó un paralelismo con la década del noventa, cuando proliferaron emprendimientos como parripollos, canchas de pádel y videoclubes. Según recordó, esas iniciativas aparecían como una alternativa para quienes recibían indemnizaciones tras las privatizaciones y buscaban convertirse en empresarios. Sin embargo, afirmó que esa situación duró poco y terminó siendo “el paso intermedio para la desocupación”.
En ese sentido, cuestionó las expectativas que se generan alrededor de estas alternativas laborales y afirmó que “son fantasías sociales que se explotan por estos gobiernos destructores de trabajo y las respuestas económicas y macroeconómicas no llegan”.
Por otra parte, el economista puso el foco en la situación financiera y en la relación entre el Gobierno y los sectores financieros. Al respecto, consideró que “la base electoral del mileísmo son o pueden ser los grandes protagonistas de una corrida bancaria que quieren protegerse de un posible desastre”. Y agregó: “En la práctica concreta no hay confianza”.
Asimismo, cuestionó la política cambiaria y sostuvo que el presidente Javier Milei “no quiere tocar el tipo de cambio, insostenible”, al tiempo que apuntó contra las remarcaciones de precios por parte de empresarios. En ese marco, advirtió sobre el riesgo de que los inversores que participan de operaciones de carry trade —una estrategia financiera que busca obtener ganancias a partir de las diferencias entre tasas de interés y monedas— retiren sus capitales. “La verdad es que los tipos empezaron a abrir el paraguas ante la situación en Argentina”, expresó.
Finalmente, Aronskind alertó sobre las posibles consecuencias políticas y financieras del deterioro económico. “La política funciona como el pararrayos de los modelos económicos que funcionan mal”, sostuvo. Y concluyó con una advertencia sobre el riesgo de una corrida cambiaria o bancaria: “Esto puede devenir en una corrida que no lo van a hacer los kukas sino los antikukas”.