La presidenta de la Federación Agraria Argentina se refirió al respaldo recibido tras el congreso anual de la entidad, los desafíos de la producción regional y la postura respecto a la vigencia de la Ley de Tierras.
En diálogo radial, Sarnari valoró el apoyo de las bases tras su ratificación al frente de la institución y destacó la responsabilidad de conducir los reclamos de los medianos y pequeños productores de todo el país. Remarcó que los mayores desafíos pasan por sostener el entramado productivo familiar, garantizar el acceso a la tierra para los jóvenes y fomentar el desarrollo de las economías regionales.
Respecto a la situación en la provincia de Buenos Aires, la dirigente advirtió sobre las dificultades vinculadas a la infraestructura rural y el estado de los caminos. Señaló que la falta de obras, sumada a las inclemencias climáticas, dificulta tanto la salida de la producción como la vida cotidiana en los pueblos. A esto se añade una elevada carga fiscal impulsada por impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales que impactan directamente en la rentabilidad del sector.
En cuanto a la importancia de mantener la norma, la titular de la entidad argumentó: “Consideramos que hay recursos naturales, que son más allá de la tierra en sí, que pueden estar en riesgo cuando los capitales extranjeros pueden venir a hacer negocios, extraer nuestros recursos y después irse (...) está en juego la soberanía territorial nuestra en zonas de frontera o alrededor de recursos importantes”. Respecto al mecanismo utilizado por el Gobierno Nacional para su derogación, concluyó: “No puede un Poder Ejecutivo a través de un DNU modificar una decisión de toda la Argentina reflejada en una decisión legislativa”.