En diálogo con La Siesta es Sagrada, el realizador explicó cómo nació la gesta del proyecto, un proceso que le demandó una década de investigación minuciosa y entrevistas en el exterior: "Yo no soy conocedor de nada sobre el blues en español ni sobre Pappo, y creo que la aventura comienza cuando me regalan un vinilo de Pappo's Blues Volumen 1 y cuando lo escucho, bueno, se me voló la cabeza".
El documental aborda un hito fundamental en la historia musical de la región: Argentina fue pionera en cantar blues en español, algo que ocurrió en 1968 con la mítica banda Manal. Para Chapete Bonacchi, indagar en ese ADN musical permitió conectar a Pappo con los grandes referentes internacionales del género: “Pappo es una persona que viaja, como Don Quijote de la Mancha. La película también habla un poco del momento en que Pappo viaja a Inglaterra, y ahí es donde conoce a los Motorhead, y que supuestamente él iba a ser el guitarrista de Motorhead”.
Para el director, el valor de la película no radica únicamente en el archivo biográfico, sino en reflejar el impacto cultural de un artista que tocaba al nivel de las grandes potencias mundiales en una época sin internet ni masividad digital:
“El mecanismo que tenemos acá en la Argentina de las salas INCAA es una de las herencias de la democracia más hermosa que podemos tener como ciudadanos y como personas que pisan el suelo argentino", cerró.