La novela aborda las polémicas y disputas que rodearon a Kodama durante décadas por su papel en la preservación del legado literario del escritor argentino.
En relación con la construcción narrativa, Florencia Etcheves explicó: “En el caso de Madame Borges, el dispositivo narrativo me permite tener un punto de vista sin interés, prejuicio, ni señalamiento que me permite construir las voces de los protagonistas e interactuar con los personajes”.
Para desarrollar la historia, la autora recurrió a entrevistas y testimonios sobre la vida de Kodama. “Escuché horas y horas de entrevistas en YouTube con periodistas especializados y le gustaba llevar difusión de la obra de Borges a todos lados y abrir el juego”, señaló.
La novela reconstruye, desde la ficción, una vida atravesada por la literatura, el amor y la decisión de resguardar la obra de Borges, así como los cuestionamientos que acompañaron a Kodama por su responsabilidad sobre la herencia literaria del escritor.
Asimismo, aseguró que “nombrar a Borges es nombrar a María Kodama porque ella decidió acompañarlo y ser difusora de su obra manteniendo la llama presente.
Por último, aseveró: “El legado de Borges María Kodama lo custodió con su vida”.