Maria Rachid, vicepresidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo lamentó que en la previa a la 35ª Marcha del Orgullo de Buenos Aires “volvieron debates que pensábamos que estaban saldados” y atribuyó esto a que “desde el poder se avalan y legitiman discursos minoritarios”.
En contacto con Radio Provincia, la exlegisladora porteña contó que esta nueva edición hará hincapié en “el aval de la violencia y la discriminación por parte del gobierno de Javier Milei” porque “genera violencia y discriminación en la vida cotidiana y eso hace que aumenten los crímenes de odio y la violencia, en las redes sociales y en la realidad”.
Seguido contó que este tipo de encuentros representan el “trabajo de todo un año” de organización porque empiezan “dos o tres semanas” después que termina la última marcha cuando “hacemos un balance para mejorar la edición siguiente”. Y desde entonces “nos empezamos a reunir primero una vez cada 15 días y luego todas las semanas”, describió.
Además detalló que los encuentros se realizan de manera virtual porque “la comisión está integrada por entidades de todo el país”, ponderó que allí “se dan muchas horas de debate” y agregó que “en esta oportunidad todas las cosas que se decidieron fueron por consenso”.
La entrevistada adelantó que esta edición “la marcha tiene más de 30 consignas que tienen que ver con todas las luchas que nos hermanan" ya que "las personas LGBT somos personas con discapacidad, somos trabajadoras, hay de todo… Y nos parece que tiene que expresar la lucha de toda nuestra comunidad”.
Sin embargo, a días del violento ataque transfóbico a trabajadoras sexuales en CABA, Rachid ponderó que “cada vez que hay discursos de odio desde el poder hay una reacción muy fuerte de la sociedad” y lamentó que pese a eso “estos discursos legitiman a este sector minoritario que luego se expresa con muchísima violencia, como vimos en los bosques de Palermo”.