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“EL ESTADO TIENE QUE RECONOCER LO QUE PASÓ CON NUESTRAS INFANCIAS”
HIJOS DE 30 MIL

“EL ESTADO TIENE QUE RECONOCER LO QUE PASÓ CON NUESTRAS INFANCIAS”

Por leopoldo coda / 27 de November, 2021
Así lo afirmó la militante de H.I.J.O.S Bahía Blanca, Alejandra Santucho, quien habló sobre el libro La niña comunista y el niño guerrillero, de María Giuffra.



La militante de H.I.J.O.S Bahía Blanca, Alejandra Santucho, visitó los estudios de FM 97UNE para hablar sobre el libro La niña comunista y el niño guerrillero. Se trata de una obra de la artista plástica María Giuffra, quien, a través del género historieta, retrata la historia de diez infancias nacidas, criadas, exiliadas, durante la última dictadura militar en el país, en la que incluye su propia experiencia ya que su papá permanece desaparecido.

La hija de Rubén Santucho y Catalina Ginder, y querellante en juicios de lesa humanidad, detalló que María recorrió el país para entrevistar a los protagonistas del libro. “Ella sólo tomaba nota, no preguntaba, solamente pedía que contásemos cómo fue nuestra infancia”, relató, y agregó que “ella no agrega nada a lo que nosotros le contamos. Todo lo que dibuja está salido de nuestro propio relato. Es un libro biográfico”.

En declaraciones a FM 97UNE Santucho admitió que “cuando vi los dibujos fue muy impactante porque reviví en una secuencia fotográfica todo lo que le había contado” en relación “al secuestro y asesinato de mi hermana Mónica, que tenía 14 años y era una niña”.

La militante por los derechos humanos señaló que “es muy importante el rescate de estas historias como muestra de lo que nos pasó a los argentinos y lo que pasó con nuestras infancias porque muchos de nosotros fuimos secuestrados, y delante nuestro mataron a nuestros viejos, se los llevaron, les pegaron”. Asimismo, señaló que “hasta el día de hoy nadie tomó nuestra figura observadora ni lo que padecimos”. En ese marco, planteó que “el tiempo hace aflorar determinadas cosas y este es un momento en el que nuestras historias empiezan a fluir y a ser escuchadas”, por lo que subrayó que “esperemos que empiecen a tener su consecuente lugar en la justicia, porque más allá de lo social el Estado tiene que reconocer lo que pasó con nuestras infancias”.